“Cuando nos enfadamos con nuestros amigos, los convertimos en maras.

Los maras son personas o circunstancias que interfieren en nuestra práctica espiritual. Nadie es un mara por sí mismo, pero si permitimos que alguien estimule nuestras perturbaciones mentales, como el odio, el apego o la estimación propia,

lo transformamos en uno."

                                                            Extraído del libro Transforma tu vida